ANÁLISIS GLOBAL

Columnas que examinan las principales notas de la coyuntura
mundial. Por Isaac Bigio desde Londres, articulista de varios diarios iberoamericanos.

Triunfo derechista

Piñera ganó la segunda ronda con 51.61% contra 48.38% pese a que en
la vuelta inicial el 56% de los chilenos votaron por candidatos que estaban
a su izquierda y a que la saliente presidenta socialista Bachelet sigue siendo
muy popular.

La derecha chilena acaba de lograr tres grandes proezas. Por primera vez ha
ganado una elección presidencial en medio siglo (esta vez traspasando la mayoría
absoluta de los votos); ha derrotado a la Concertación democristiana-socialdemócrata (la misma que ha gobernado al país ininterrumpidamente por dos décadas y 4
mandatos); y ha hecho que en este siglo los conservadores sudamericanos depongan constitucionalmente a un gobierno que navegaba con la ola izquierdista continental en su favor.

Hasta ahora solo los centroamericanos países de Panamá (que tenía un desgastado mandatario socialdemócrata) y Honduras (donde se produjo un golpe avalado por el parlamento y la judicatura) habían desafiado una regla en la América Latina del siglo XXI en la que los conservadores era incapaces de remplazar electoralmente a mandatarios ‘progresistas´.

Entre Piñera y Frei no hay muchas diferencias, pero su triunfo ha de alentar
a los opositores de Morales, Ortega, Correa, Lula, Kirchner y Chávez.

Se trata de la peor derrota reciente que ha sufrido la Internacional Socialista
en las Américas, la misma que puede presagiar su peor gran derrota en Europa
cuando en Mayo o Junio los tories de Cameron sustituyan a los laboristas británicos.

Piñata

Este es un juego que consiste en que un infante vendado debe golpear
con un palo a un muñeco hasta poder romperlo para luego poder coger las golosinas que salgan de su interior.

En el caso de Chile durante 20 años y 5 intentos electorales la derecha quiso
tumbar al candidato de la centro-izquierda. Hoy Piñera logró tal cometido derrumbando a Frei, quien fuera el presidente chileno más votado de todos los tiempos y el representante de la principal dinastía democristiana del mundo.

Piña o Piñata es una palabra que usa la jerga peruana para referirse a alguien
con mala suerte. Este debe ser el sentimiento que deben experimentar muchos
socialistas chilenos pues pensaban que ellos podrían evitar el triunfo conservador
debido a la gran popularidad de la presidenta socialdemócrata Bachelet y a
que en la primera ronda los 3 candidatos del centro y la izquierda superaron
juntos el 55% de los votos.

Si Frei tuvo una suerte piña o cayó como una piñata esto se debe al desgaste
de 20 años de haber estado en el poder, a la división de la Concertación gobernante y al hecho de que Piñera era un derechista ‘moderado’ que se distanciaba del
pinochetismo, que era capaz de tener un discurso que calase en sectores de
centro o que buscasen la renovación y que ansiaba garantizar varias de las
reformas que sus rivales habían implementado.

Came Piñera

Came’ en inglés significa ‘llegó’. Estas son también las dos primeras
sílabas de Cameron, el líder de los conservadores británicos, quien saluda
el triunfo de la derecha chilena ansiando que ésta presagie la suya propia.

Chile y Gran Bretaña son países cuya geografía es muy distante pero cuyos destinos siempre han estado entrelazados. El libertador chileno O’Higgins proviene de una familia del Reino Unido y se crió en Londres. En la guerra del Pacífico los británicos colaboraron con los mapochinos contra Perú y Bolivia.

Cuando se dio el golpe de 1973 los laboristas se identificaron con los depuestos
allendistas (con los que forman parte de la misma internacional socialdemócrata)
mientras que los conservadores establecieron buenos lazos con la dictadura.
Pinochet ayudó a que Thatcher derrotase a los argentinos en Las Malvinas (y
así pudiese lograr que los tories duren 18 años en el poder) y su modelo económico fue similar al privatizador que los conservadores británicos lanzaron como ejemplo para la globalización.

Desde que en 1997 los laboristas británicos llegaron al gobierno todo su periodo
la han pasado viendo como sus camaradas socialdemócratas chilenos detentan
ministerios o la presidencia.

El 11 de Marzo cuando Piñera remplace a la socialista Bachelet en la presidencia
mapochina, Cameron estará en plena campaña calculando que en pocas semanas
él también logrará hacer que los conservadores locales retornen al poder tras
una muy prolongada ausencia.

La estrategia de Cameron, al igual que la de Piñera, no se basa en proponer
un giro hacia la derecha dura, sino en querer remplazar a la socialdemocracia
mediante una versión ‘moderada’ y ‘humanista’ del mercado libre.

¿500,000 muertos?

15 enero de 2010

Debo ser uno de los pocos peruanos con ascendencia haitiana. Mi abuela
Sarina siempre se enorgulleció de su natal Haití y para mí siempre fue un gran
honor tener raíces en el primer país sud-centro americano y negro que se independizó.
Desde hace horas mis ojos no paran de lagrimear siguiendo lo que ha pasado
en la cuna de la libertad latinoamericana.
La capital Puerto Príncipe, con todas sus principales instituciones (Palacio
de Gobierno, Parlamento, sede de la ONU, colegios, hospitales) yace en escombros.
La mayoría de la población, incluyendo el Presidente, se ha quedado sin casa.
La suma de todos los muertos producidos por todos los sismos en lo que va de
este milenio (incluyendo a los del tsunami indonesio del 2004) no llegan al
medio millón de personas. Esta cifra, sin embargo, puede llegar a ser la que
marque el número de fatalidades en Haití.
Haití, quien sólo tiene 10 millones de habitantes, podría tener -según diversos
estimados- entre 50,000 a 500,000 muertos y un número mayor de heridos y desaparecidos.
Esto podría hacer que este fuese el sismo más fatal que haya conocido nuestro
continente.
EE.UU. y las principales repúblicas americanas antes han enviado miles de soldados para ocupar Haití. Habrá que ver cuánta ayuda material dan estas naciones y el mundo a un pueblo que urge miles de millones de dólares para evitar que siga aumentando la masa de víctimas, de desnutridos, de enfermos y de moribundos.

¡Ay, Haití!

14 de Enero de 2010

El martes 12, a las 5 p.m., un sismo de 7 grados se dio en torno a
la capital haitiana Puerto Príncipe, la misma que quedó destruida.
Se trata del peor terremoto que haya sacudido a esta nación, la misma que entre
el 2001-2007 tuvo desastres naturales que dejaron 18,000 muertos, 132,000 sin
techo y 6.4 millones de damnificados. ¡Ay de ti, pobre Haití! A las calamidades
telúricas se suman las humanas. Al filo de este milenio este país (el más afro-latino)
y Bolivia (el más amerindio) se disputaban el título de ser la nación americana
con mayor índice de iletrados.
Hoy, mientras Bolivia proclama un 100% de alfabetismo, uno de cada dos haitianos
no sabe leer o escribir (o vive con menos de un día).
Haití tiene al pueblo con menos acceso a la salud, educación y empleos en toda
la región. Es el único país que mantiene tropas de ocupación de distintas naciones
latinoamericanas.
Hoy es el eslabón más débil a nivel de todas las Américas. Sin embargo, eso
no fue siempre así. En 1804 se convirtió en la única parte del mundo donde
los esclavos rompieron las cadenas y llegaron al poder, así como en la primera
república independiente de América Latina y negra del mundo.
Haití tenía tantas riquezas que su gobierno financió las gestas soberanas de
Miranda, Bolívar y otros.
Justo al inicio del año de los bicentenarios de las independencias hispanoamericanas,
el país que prendió la antorcha libertaria de la región es hoy el que anuncia
la primera gran calamidad telúrica en esta nueva década en el planeta.

 

Voz-Latina.com
pagina de inicio  
 
   
Mujer OCIO y Viajes Bolsa de Trabajo Alquiler Vivienda Quiénes somos
     
Noticias
España
Resto Europa
EEUU
Comunidades Latinas
Reportajes
Historias de inmigrantes
Arte y artistas
 
Prensa
Periodismo y prensa en Latinoamérica
Opinión
Periódicos latinos
 
Inmigración

Residencia

Nacionalidad
Permisos de trabajo
Estudios en el extranjero
Renovaciones
Embajadas y Consulados
Abogados gratis online
 
Escríbenos