El referéndum
estatutario y la configuración de dictaduras locales en
Bolivia
Tamer Medina Hoyos, Tribuna Boliviana
El referéndum es un mecanismo de participación ciudadana que
en un
Estado democrático de derecho tiene la finalidad de canalizar las
opiniones, inquietudes y reclamos de los gobernados para dar sustento
a los procesos decisionales y legitimar a los gobernantes. Se trata
también de un mecanismo de control a los poderes públicos
constituidos, en la medida en que la participación ciudadana funciona
como correctivo de las decisiones tomadas por la autoridad durante el
ejercicio de la función gubernativa.
Existen muchas definiciones sobre referéndum pero, la mas acorde con
la dinámica política de la democracia participativa y el Estado
de
Derecho es la que lo define como "una institución democrática
a
través de la cual el cuerpo electoral de un país o nación
expresa su
voluntad respecto a un asunto o decisión que sus representantes
constitucionales o legales someten a su consulta" (Velazco).
Entonces, mediante el referéndum, son los gobernados los que expresan
su voluntad mediante el voto universal directo opinando sobre las
decisiones que sus gobernantes con facultades constitucionales o
legales van a tomar, las leyes que van a aprobar o los actos
administrativos que van a realizar, ratificándolos, aceptándolos
o
rechazándolos, completándose con ello los procedimientos legislativos
o administrativos.
Por tanto queda claro que, el referéndum aplicado a los
procedimientos legislativos, en cualquier democracia tiene carácter
confirmativo o repelente, pues sólo aprueba o rechaza leyes pero no
las crea, lo que significa que el referéndum en la actualidad, en
ninguna parte del mundo es utilizado al margen de un procedimiento
legislativo, ni como sustituto del procedimiento legislativo como fue
usado en el pasado por dictadores y, como pretende ser usado ahora en
algunos departamentos de Bolivia por grupos de poder político -
empresariales.
Sin lugar a dudas, el procedimiento inventado por la denominada media
luna blanca boliviana para aplicar el referéndum a la creación
de
leyes que rijan la convivencia en determinados espacios
territoriales, dejando de lado el procedimiento legislativo, es
bastante similar al procedimiento utilizado en el pasado por los
gobernantes de facto que también se valieron del referéndum
para "legislar" sin poder legislativo.
Por ejemplo Napoleón Bonaparte se hizo declarar cónsul (1799),
cónsul
vitalicio ( 1802) y emperador (1804) mediante referéndum convocado
sin la intervención de órgano legislativo alguno. El dictador
español
Francisco Franco lo utilizo dos veces para legitimarse y aprobar
leyes que garanticen sus intereses (1940 y 1969) y por ultimo, el
dictador Chileno Augusto Pinochet lo hizo para hacer aprobar una
nueva Constitución redactada por la Junta Militar - que se atribuyo
facultades de poder legislativo para garantizar ? que en el peor de
los casos garantizaba que Pinochet siga siendo jefe de las fuerzas
armadas y luego senador vitalicio con inmunidades plenas.
En consideración a lo expuesto, es evidente que la democracia
boliviana en determinados espacios territoriales esta retrocediendo
para favorecer la constitución de republiquetas donde, lo que el
poder local político empresarial vende como "democracia
participativa", en realidad es un paquete similar a la forma de
gobernar que tuvieron Napoleón, Franco y Pinochet, quienes ignorando
cualquier cuerpo legislativo de representación popular, mediante
comisiones o asambleas de sus acólitos elegidos a dedo (¿Asamblea
Provisional Autonómica?), hacían leyes a la medida de sus intereses
para luego engañar al pueblo haciéndole "participar"
en su
aprobación, metiéndole miedos, a plan de mentiras o, jugando
con sus
aspiraciones legitimas.
No hay lugar a equivocación que con esta forma de "legislar"
no solo
el Estado de Derecho (respeto y sometimiento a las leyes) esta en
riesgo, sino que la misma democracia esta herida de muerte pues,
además de pretender aplicar procedimientos legislativos de facto, al
margen de la ley, éstos, son similares a los utilizados por las
dictaduras; o sea una pantomima de democracia y participación
mediante la cual el prefecto, algunos alcaldes, parlamentarios y
otros acólitos, se constituyen de facto en "legisladores
departamentales", para hacer ley (estatutos departamentales) a la
medida de sus intereses y ambiciones para luego engañar al pueblo
diciéndole que participara en su aprobación mediante referéndum.
Solo una muestra de las varias infracciones a las disposiciones
legales (que los cívicos ? políticos ? empresarios dicen defender),
es que la ultima parte del articulo 2 de la Constitución vigente
establece a titulo de prohibición: "Las funciones del poder publico:
legislativa, ejecutiva y judicial, no pueden ser reunidas en el mismo
órgano". Sin embargo la auto elegida asamblea provisional autonómica,
esta compuesta por una mezcolanza de poderes, parlamentarios,
constituyentes, prefecto, alcaldes acólitos, consejeros elegidos a
dedo, etc. y, su directiva misma esta compuesta por el prefecto
(poder ejecutivo), el presidente de la brigada parlamentaria
(legislativo), un alcalde acolito y un cívico elegido a dedo;
mezcolanza de poderes que, a la cabeza del prefecto, sin tener
competencias legislativas en el ámbito departamental, se auto -
atribuye para si el derecho de legislar para el pueblo. ¿Esto es
democracia?
De esta forma, el discurso de la democratización del poder esta
siendo instrumentalizado por los poderes dominantes que, desplazados
del manejo del Estado central, arman ahora en las
regiones "trincheras ? enclaves" que les permita crear
institucionalidad estatal suficiente como para mantener sus
privilegios y seguir saqueando los recursos públicos impunemente.
Esta es la verdadera historia de los referéndums estatutarios.
Tamer Medina Hoyos, tamer_medin@yahoo.es
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